¡Disfrutamos de una jornada de apicultura, rodeados de abejas con buen clima en Asturias, para ser principios de octubre no estuvo nada mal.

Nuestro padrino vino desde Huesca a conocer y  disfrutar de su colmena, abriéndola y comprobando en primera persona como trabajan las abejas dentro de ella.

Pudo disfrutar de las abejas bien de cerca, al coger un puñado de ellas y sentir en la mano como se mueven, toda una experiencia para él.

Saludos tater@s¡¡